Tras entrega de tierra al pueblo Zenú, Petro anunció compra de 150.000 hectáreas para llegar a casi 1 millón en su gobierno

En una jornada que las autoridades calificaron de histórica, el presidente Gustavo Petro encabezó la entrega de 466 hectáreas de tierra al pueblo indígena Zenú en San Andrés de Sotavento, Córdoba.

El acto, que se llevó a cabo en el Polideportivo de San Andrés de Sotavento, considerado el corazón cultural y espiritual de la comunidad, contó con la participación de más de 5.000 integrantes del pueblo Zenú.

La entrega representa un avance en la ampliación del resguardo indígena Zenú, uno de los más grandes del país, que se extiende entre los departamentos de Córdoba y Sucre. Esta restitución territorial busca devolver derechos sobre la tierra a un pueblo que ha sobrevivido históricamente el despojo y la violencia en la región.

La comunidad Zenú ha sido afectada por desplazamientos forzosos y el asesinato de líderes sociales que han defendido su territorio durante décadas.

La ceremonia contó con la presencia de altos funcionarios del Gobierno Nacional, incluyendo al director de la Agencia Nacional de Tierras (ANT), Juan Felipe Harman, y la ministra de Agricultura y Desarrollo Rural, Martha Carvajalino.

Ambición de la Reforma Agraria

Durante su intervención, el presidente Gustavo Petro reafirmó la magnitud de su política de tierras, declarando: “Estamos haciendo la Reforma Agraria más grande del mundo”. El mandatario destacó que el Gobierno se está “acercando al millón de hectáreas para repartir entre el campesinado”.

Como parte central de los anuncios, el presidente Petro confirmó la firma de un decreto para la compra de 150.000 hectáreas al Fondo para la Reparación a las Víctimas (FRV). Estas tierras serán devueltas al campesinado. Según el presidente, con la suma de estas 150.000 hectáreas a las 750.000 ya existentes en el Fondo de Tierras, el total se acerca al millón de hectáreas.

Respaldo de la comunidad y logros de la ANT

Los líderes Zenú expresaron su agradecimiento y reconocieron el cambio de enfoque del gobierno actual. El capitán menor del Guayabo Sur, Argelio Ávila Gaviria, agradeció la llegada del presidente, recordando que “los gobiernos anteriores nos habían quedado en deuda” y que por más de una década no habían recibido “ni un solo pedazo de tierra”.

Martín Darío Moreno Arguello, Cacique Mayor Regional del Pueblo Zenú, fue enfático al señalar que este ha sido el gobierno que ha puesto en marcha una “Reforma Agraria Integral, real y contundente para los pueblos indígenas y para las minorías étnicas”.

Por su parte, el director de la ANT, Juan Felipe Harman, destacó que esta entrega es un logro histórico, pues “nunca antes el Pueblo Indígena Zenú había contado con un convenio que les permitiera visitar sus predios, analizar cada hectárea y cada espacio vital”. Harman aseguró que la época de los derechos de petición sin respuesta durante “4, 5 o 7 años, solicitando ampliaciones territoriales, termina hoy”.

En medio de los aplausos de la multitud, el Cacique Mayor Regional del Pueblo Zenú también rindió homenaje a Harman, señalando que ha tenido la valentía para “arrebatar y recuperar tierras que han estado en manos de narcotraficantes y de clanes políticos”.

Entregados un total de siete predios

La entrega de las 466 hectáreas al pueblo Zenú comprende siete predios en total: cuatro ubicados en Sampués, dos en Sincelejo y uno en San Andrés de Sotavento. Esta acción se suma a más de 2.000 hectáreas que el director Harman ya había entregado a este pueblo ancestral en Sucre.

Además, el director de la ANT anunció la implementación de un convenio para la compra de 3.000 hectáreas adicionales para la ampliación del resguardo Zenú entre Córdoba y Sucre.

Este convenio incluye un componente técnico que facilitará que sean los mismos profesionales indígenas quienes prioricen las hectáreas a adquirir.

Esta entrega al pueblo Zenú se une a otras ya realizadas a los pueblos Arhuaco, Nasa y Wayuu. En un balance general, la Agencia Nacional de Tierras ha entregado 110.000 hectáreas a comunidades étnicas en poco más de tres años, consolidando un avance “sin precedentes” en la restitución de sus derechos territoriales.